viernes, 10 de noviembre de 2017

Niños bilingües

Un niño bilingüe puede entender y expresarse en dos o más idiomas

Nunca es demasiado pronto o demasiado tarde para aprender un nuevo idioma. Cuanto más pequeño sea el niño, más facilidades tendrá para escuchar, familiarizarse, aprender otro idioma y convertirse en un niño bilingüe. Parece ser que esta facilidad para aprender otro idioma, además del estímulo materno, según los expertos, se debe a que en los primeros años de la infancia se desarrollan determinadas zonas del cerebro fundamentales en el aprendizaje lingüístico.

Algunos estudios demuestran que el niño que habla dos idiomas desarrolla más rápido ciertas destrezas como la atención selectiva, una habilidad para concentrarse en detalles importantes y no hacer caso a la información confusa o que le distrae.

¿Qué quiere decir ser bilingüe?

Una persona bilingüe es aquella que puede entender, comunicarse y expresarse de una forma clara, perfecta y precisa, en dos idiomas distintos. Si esta persona hace lo mismo con más de dos idiomas se la denomina plurilingüe. El bilingüismo es una realidad en muchas familias. La inmigración es uno de los factores que crea la necesidad de aprender más de un idioma. En muchos hogares, los niños se acostumbran a oír hablar a sus padres más de un idioma, sea por sus orígenes o porque simplemente quieren animar al niño a que aprenda un idioma de una forma más natural, en el día a día.

Ventajas del bilingüismo en la infancia

Existen muchas razones por las que muchos padres se esfuerzan para que sus hijos sean bilingües. El cambio de casa a otro país es una de ellas. Un cambio en este sentido representa que a través de un nuevo idioma y de un nuevo país, el niño irá aprender también una nueva cultura, lo que será extremamente enriquecedor para toda la familia. Sabemos que la multiplicidad de culturas y de lenguas representa una riqueza incalculable y un empujón hacia el progreso.
Otro idioma trae raíces, valores, cultura y toda una historia a los niños. Otras de las razones que hacen que los niños sean bilingües es el hecho de que residan en un país donde se hable más de un idioma, como podría ser Canadá donde el inglés y el francés son lenguas oficiales y un gran porcentaje de su población es enteramente bilingüe, casi sin tener conciencia de ello.

Padre y madre con idiomas distintos

En familias, donde el padre o la madre son de otro país, se despierta el interés de sus hijos por hablar ambos idiomas. A pesar de que el niño adopta el idioma del lugar de residencia con más facilidad porque es el que habla también fuera de casa, si dentro le hablamos en otra lengua, la aprenderá sin esfuerzo y con naturalidad. Los niños, naturalmente, no quieren hablar otro idioma que no sea el que hablen con sus amiguitos, compañeros del colegio y demás personas. Pero si quieres que tu hijo hable el idioma de la familia de su papá o de su mamá, dependerá solamente del empeño de los padres.
Aunque el niño se resista a aprender el segundo idioma, el padre o la madre que lo hable tendrá que continuar hablándolo en casa con sus hijos. El bilinguismo también puede no tener una razón evidente en una familia. Pero muchos padres lo ven necesario para enriquecer el futuro académico y laboral de sus hijos. Muchos creen que un segundo o tercer idioma puede abrir puertas profesionales a sus hijos en un futuro.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

¿Porqué hay que repetirles todos los días lo mismo a los niños?

El encargado de responder a todas estas preguntas y de hacernos eficaces a la hora de llevar a cabo la respuesta, es nuestro “cerebro” y en concreto LAS FUNCIONES EJECUTIVAS.



Las funciones ejecutivas son cruciales para el buen desarrollo del niño, así como para una adecuada adaptación personal, escolar, social y familiar del mismo. Cuando estas funciones cerebrales no realizan correctamente su función en los niños y no se activan en el momento de planificar, organizar, revisar y evaluar la conducta para conseguir una meta o un objetivo, observamos que les tenemos que repetir siempre lo mismo, pierden las cosas, se ponen a jugar en lugar de hacer los deberes, antes de salir de casa se acuerdan que tienen que llevar una cartulina azul, etc.

Los déficit es las funciones ejecutivas producen en los niños una inadecuada inhibición de la conducta que se refleja en sus respuestas impulsivas que producen errores en su conducta y se traducen en un mal rendimiento académico, desobediencia, disputas sociales, etc.
Por otro lado también son las encargadas de organizar, establecer prioridades, activarse para las tareas y gestionar el tiempo, de ahí que en ocasiones  aunque saben que tienen que hacer determinadas tareas no encuentran el momento de hacerlas, dejan las cosas para mañana y tienen dificultades para planificar y regular el orden de las actividades según su importancia. Los problemas derivados de su dificultad para el manejo de la frustración y regulación de las emociones se observa en sus reacciones desproporcionadas ante la frustración y dificultades para controlar las expresiones de ira, tristeza y desaliento, sobre todo ante el fracaso o la crítica.

Tenemos que actuar desde que son pequeños evitando dar la sensación de que todo vale. Debemos marcar normas desde el principio siendo una de ellas la de obedecer. Algunos consejos:
1. Ser un ejemplo, un modelo a la hora de hacer las tareas. Por ejemplo: guardar juntos los juguetes hasta que puede hacerlo solo.
2. Felicitar, abrazar, besar, reconocerle cuando hace las cosas bien.
3. Las cosas hay que decírselas con contacto, es decir, mirándole a los ojos. Si se hace desde la distancia no funciona.
4. Ni gritar, ni amenazar ya que podemos lograr el efecto contrario.
5. La paciencia es importante. Hemos de saber que no obedecerá a la primera.

martes, 7 de noviembre de 2017

Lactancia materna y cáncer de mama

Según numerosos estudios, la lactancia materna contribuye a prevenir el cáncer de mama. ¿Es cierto? De ser así, ¿por qué dar el pecho al bebé protege frente al cáncer? 

Se dice que tener hijos protege frente al cáncer de mama, pero ¿es cierto? Según numerosos estudios, en especial una investigación realizada en 30 países, existe una relación entre la lactancia materna y la prevención del cáncer de mama: cuanto más tiempo la mamá amamanta a su bebé, menor es el riesgo de desarrollar el cáncer. Parece ser que existe un efecto protector frente a esta enfermedad durante la maduración de las células mamarias debido a la producción de leche. 
Recientemente algunos estudios realizados, han observado que durante la lactancia se da una menor síntesis de ADN, el cual contiene el material genético y, por tanto, se reduce la probabilidad de desarrollar mutaciones o alteraciones genéticas que puedan desarrollar el cáncer. Sin embargo, cabe destacar que que el efecto protector contra el cáncer de mama en las mujeres que han dado el pecho a sus hijos se mantiene hasta que se alcanza la menopausia. Después, la protección parece disminuir por causas aun desconocidas. Veamos, punto por punto, todo aquello relacionado con la maternidad y el cáncer de mama.

1. Lactancia materna y cáncer de mama
La lactancia materna constituye un factor protector contra el cáncer de mama. De hecho, según un estudio realizado por la Universidad de Granada a 504 mujeres, aquellas personas que dan el pecho a sus hijos y no fuman tienden a desarrollar cáncer de mama en edades más avanzadas que las otras que no han amantado a sus hijos y que fuman. Sin embargo, a pesar de los estudios, no se puede afirmar que las mamás que dan el pecho tienen una mayor protección frente a la enfermedad que las madres que no lo hacen. Esto significa que no se debe bajar nunca la guardia y que se deben seguir las recomendaciones de prevención frente al cáncer. 



2. ¿Qué favorece el desarrollo del cáncer?
Existen varios elementos que, de alguna manera, contribuyen al desarrollo del cáncer de mama. Algunos de los más importantes no se pueden modificar: herencia genética, características de las glándulas mamarias de cada mujer y antecedentes familiares. Se hace referencia a la herencia genética, cuando los padres transmiten a sus hijos los genes alterados responsables del cáncer de mama (BRCA1 y BRCA2). Por otro lado, se habla de antecedentes familiares, cuando existen más de dos casos en la familia. Sin embargo, en este sentido, no se considera riesgo de antecedentes familiares si los casos de cáncer se han dado después de los 50 años. Para hacer frente a estos factores de riesgo, que no se pueden modificar, es muy importante realizar una adecuada prevención acudiendo a las revisiones periódicas al ginecólogo.
3. ¿Cuales son los factores de riesgo?
 La obesidad.
· Fumar.
· Consumir alcohol.
· Llevar una vida sedentaria.
· Nutrirse de forma incorrecta (dieta hipercalórica, rica en azúcares y carnes y pobre en frutas y verduras).
4. La mastectomía como prevención
Normalmente, la mastectomía preventiva se realiza únicamente a mujeres con una alteración genética que determina que tienen un riesgo muy alto de enfermar. La alternativa consiste en someterse a un programa de vigilancia que incluye realizarse anualmente una mamografía. Las mujeres que tienen miedo de padecer un alto riesgo de desarrollar cáncer de mama pueden acudir a centros especializados para someterse a las pruebas pertinentes a nivel genético. Cabe recordar que la decisión de someterse a la mastectomía preventiva no es fácil y puede tener efectos psicológicos graves, especialmente si se hace a una edad temprana. La decisión debe tomarse con la ayuda y el asesoramiento de un equipo multidisciplinario de médicos.


lunes, 6 de noviembre de 2017

El invierno y los niños

Cuando llega el invierno, el frío nos invita a estar más recogidos y calentitos dentro de casa. Al pasar más tiempo en casa, sentimos que el invierno se hace  más largo, y que las tardes se hacen eternas. Así que para que estar en casa no se convierta en una pesadilla, la familia entera puede entretenerse con ideas originales con las que podréis divertiros. En casa, también hay mucho que hacer y que aprender.


Estar más tiempo en casa conlleva, en muchos casos, que los niños se entretengan con la televisión. Un estudio llevado a cabo recientemente en España, concluyó que los niños y niñas españoles pasan, delante del televisor, una media de 3 o 4 horas al día. Si determinas que tu hijo vea la televisión, selecciona la programación que sea más adecuada a su edad, y controla la cantidad de tiempo que el niño estará delante de la televisión. Evita que la televisión sea la única forma de diversión para tu hijo. El mismo cuidado se debe tener con Internet. Las visitas deben ser limitadas y vigiladas.
Lo más indicado para los niños que pasan mucho tiempo en casa, es que jueguen. Si tu hijo no tiene hermanos, invita a algún amiguito suyo para que venga a vuestra casa a pasar una tarde de juegos. Podéis jugar a las cartas, al parchís, a dibujar, moldear plastilinas, colorear, etc. Si el niño sabe leer, puedes determinar un horario diario para la lectura. Si no sabe, es muy importante que le leas a tu hijo a diario y que tengas bastante tiempo para estar jugando con él.
Actividades caseras con los niños en invierno. Diversión con los niños fuera de casa
Entre las actividades que tu hijo puede desarrollar en casa, podemos enumerar:
- Moldear plastilinas, arcilla...

- Montar puzzles
- Juegos de construcción
- Juegos simbólicos. Títeres, muñecos, cocinita, cuentos
- Juegos educativos: adivina adivinanza, trabalenguas, 'Veo veo', memoria. 
- Pinturas: colorear dibujos, camisetas, ventanas, vasos, cuadros, etc.
- Juegos interactivos: gallinita ciega, el corro, juegos de mesa
- Hacer collage, dibujos, etc.
Si ya habéis agotado los juegos dentro de casa, aprovecha algunas horas libres para llevar a tu hijo al teatro, al cine o a algún museo. Llevar a un niño a un concierto de música le enriquecerá en todos los sentidos, intelectual y emocionalmente. Le ayudará a interiorizar y a apreciar la música como una alternativa de comunicación. En las temporadas más frías, los teatros normalmente se llenan de propuestas muy atrayentes para los niños.
Los niños también pueden divertirse al aire libre, durante el invierno. Pueden y deben, ya que no es conveniente que ellos respiren solamente el aire del interior de su casa y estén expuestos a los gérmenes con mayor frecuencia. Es importante que salgan y respiren el aire de fuera.
Si sacas a tu bebé a la calle en invierno, cuando las temperaturas son muy bajas o ha nevado, no olvides de abrigarlo bien, con un gorro, un jersey, y un abrigo o buzo para que esté muy bien protegido. Protege la carita de los niños y bebés del viento  con productos o cremas fotoprotectoras adecuadas.
En otros casos, cuando las temperaturas no sean tan bajas, jugar al aire libre no causa resfriados. Estando bien abrigados, los niños podrán correr, saltar, y hacer todo lo que se hace en otras temporadas al aire libre, una buena opción es llevarlos al parque donde allí podéis hacer cualquier tipo de actividad.

jueves, 6 de octubre de 2016

LA IMPORTANCIA DE EDUCAR A LOS NIÑOS EN VALORES

Los padres, somos los principales responsables de formar a nuestros hijos como personas. Y eso, pasa por transmitirles valores que estructuren su forma de comportarse y les lleven a actuar como personas responsables, solidarios y respetuosos con el medio ambiente. Personas que tengan valores positivos que fomenten la convivencia. 
¿Qué es educar en valores?
Los  valores son aquellos criterios que guían nuestra forma de interpretar la vida y de actuar frente a ella. Existen valores personales que corresponden a nuestra filosofía de la vida y herencia familiar y valores universales que todos deberíamos compartir. Son aquellos que buscan crear un mundo mejor, un mundo más justo donde seamos todos más felices. Fomentar la tolerancia, la  libertad, la solidaridad,la igualdad... permite acercarnos a este objetivo. Y el escenario donde se aprende mejor es el hogar.


¿Cómo enseñar valores?
Los niños no nacen con un conocimiento innato de lo que es correcto y lo que no. La forma en que actuamos ante nuestros hijos y cómo les hablamos, los consejos que les damos... son el  auténtico núcleo de la educación en valores. Gran parte de los valores que manifestamos cuando somos adultos no son más que una serie de hábitos adquiridos durante la infancia a través del ejemplo de nuestros padres.
Los niños aprenden con nuestro ejemplo. Aprenden lo bueno de nosotros y también aspectos no tan deseables. A la hora de plantearse educar en valores, es importante que tu pareja y tú hagáis una serie de reflexiones como: ¿os gustaría que vuestro hijo se pareciera a vosotros? ¿qué valores de cada uno os importan más y compartís? ¿qué valores queréis transmitirle? ¿actuáis conforme a lo que le enseñáis? Estas reflexiones os ayudarán a definir vuestros objetivos y actuar de forma coherente frente a él.

 A veces, se nos olvida que no basta con regañar a los niños cuando hacen algo mal, que lo más importante es felicitarles y mostrarles lo orgullosos que estamos de ellos cuando actúan correctamente. Reforzar la aparición de actitudes que implican valores positivos es fundamental para asegurar su completa adquisición.

martes, 4 de octubre de 2016

VUELTA AL COLE Y A LOS MADRUGONES: CONSEJOS

Después de un mes con la vuelta al cole, seguro que aun hay familias que no se han reorganizado con los horarios del colegio y se siguen enfrentando al mal despertar de sus pequeños para ir a la escuela. Es normal, ya que a nadie le sienta bien que le interrumpan la fase de sueño, por ello es recomendable acostar al niño a la hora adecuada para que tenga ocasión de despertarse por sí mismo.



Hay niños que llevan realmente mal los madrugones. Se despiertan de mal humor y las mañanas en casa pueden convertirse en un verdadero infierno.
Puedes ayudarle a tu hijo a que sus mañanas sean más llevaderas, y así también lo serán para el resto de la familia. Te damos varios consejos para que tu peque se despierte de buen humor:
  • Procura acostarlo todas las noches a la misma hora. Los fines de semana es normal que la hora de ir a la cama se retrase un poco más, pero procura que no haya grandes cambios. Un buen descanso es fundamental para que el despertar a la mañana siguiente sea más agradable.
  • A la hora de despertar a tu peque, entra sigilosamente y no enciendas la luz. Abre solo un poco las persianas o las cortinas para que no entre demasiada luz de golpe.
  • Despiértale con una voz suave, abrazándole y haciéndole caricias. Si lo primero que ve al abrir los ojos es tu sonrisa, tendrá un mejor despertar. También puedes ponerle música bajita o hablar de los planes que hay para ese día. La música suele funcionar muy bien en estos casos.
  • Dale tiempo para que se despierte a su ritmo, sin agobios. Hay quien necesita unos minutos para adaptarse al mundo. Si tu hijo es una de esas personas, despiértale diez minutos antes y deja que se vaya despertando tranquilamente. Puedes quedarte ese rato con él en la cama o ir preparando el desayuno.
  • Si vestirse, cepillarse los dientes y peinarse es una lucha, intenta hacer pequeños pactos con él cada día. "Yo te pongo los calcetines, pero tú te pones solito los zapatos". "Venga, te ayudo con los dientes, pero luego te peinas solo".
Espero que estos consejos os ayuden a que vuestras mañanas sean más agradables en familia. Al fin y al cabo, es un momento más para disfrutar en familia.

¿COMO AYUDAN LOS PADRES A LOS NIÑOS EN LOS DEBERES?

A todo padre que desea para su hijo una vida con logros reconocimientos y éxito seguramente le interesa saber qué requiere. Para ayudar en los deberes de los niños sólo necesita algo de constancia para brindarle, firmeza, calidad de tiempo y el ingrediente más relevante: apoyo en su formación.
Algunos padres en su afán por ser apoyo y secundados por la escasez de tiempo tienden a confundirse y terminan por acelerar el proceso de los deberes, haciéndolos en su nombre, distorsionando el resultado, independiente que las intenciones del padre sean buenas, el resultado será desastroso en cuanto a los deberes de los niños en el presente y sus futuras obligaciones de adulto.

En primer lugar hay que hacer que el niño entienda el por qué es su deber y la importancia de realizar por sí mismo las tareas asignadas. En segundo lugar motivarlo a que lo resuelva él, cómo crea que se deba hacer, y así no limitar su creatividad. Si en un principio le decimos cómo resolverlo podremos estar impidiendo que encuentre un camino diferente para el mismo fin.

El único aspecto negativo de la ayuda de los padres es cuando estos hacen a sus hijos dependientes de su ayuda para toda tarea o cuando quien realiza la actividad es el padre sobreprotector que dispone de tiempo limitado por sus propias obligaciones.
No hay una norma que indique la cantidad de ayuda exacta para todos los niños, la cual será variable de acuerdo a su personalidad destreza comprensión y muchas más características que en conjunto hacen a cada niño diferente en su forma de aprender y cumplir con sus deberes y esa misma diferencia acuñada con eficiencia y calidad forma los reconocidos hombres y los orgullosos padres.